Stellantis, la empresa matriz de Maserati, ha decidido cancelar una inversión de 1.5 mil millones de euros (aproximadamente 1.57 mil millones de dólares) destinada a la marca italiana, poniendo en riesgo el futuro de varios modelos eléctricos, como el MC20 Folgore y los reemplazos eléctricos de los modelos Quattroporte y Levante. Esta decisión se anunció durante una reciente llamada sobre ganancias, donde el director financiero de Stellantis, Doug Ostermann, confirmó que la inversión había sido descartada, lo que resultará en «la cancelación de ciertos proyectos antes de su lanzamiento». La medida llega en un momento crítico para Maserati, que enfrenta pérdidas financieras significativas y una caída drástica en las ventas globales, pasando de 26,600 unidades en 2023 a solo 11,300 en 2024.
La cancelación de esta inversión refleja las dificultades de Maserati para mantenerse competitivo en un mercado de lujo que evoluciona rápidamente, especialmente en China, donde la transición hacia vehículos eléctricos no ha ocurrido tan rápido como se esperaba. En 2024, la marca reportó pérdidas de 260 millones de euros (271 millones de dólares), un contraste marcado con las ganancias del año anterior. Esto ha generado incertidumbre sobre el futuro de los planes de electrificación de Maserati, incluyendo modelos clave que se suponía revitalizarían la marca. Ostermann señaló que los ajustes financieros reflejan un cambio en las expectativas del mercado de lujo y la necesidad de adaptar la estrategia de Maserati.

La noticia ha provocado una reacción inmediata en Italia, donde el poderoso sindicato FIM exigió respuestas claras sobre el futuro de Maserati en una reunión programada para el 11 de marzo. El secretario general del sindicato, Ferdinando Uliano, destacó que, a pesar de la calidad y el alto rendimiento de los modelos de Maserati, la marca sufre de errores y descuidos en su estrategia de marketing. La falta de una dirección clara y la disminución de la inversión han intensificado las preocupaciones sobre la viabilidad a largo plazo de Maserati dentro del portafolio de Stellantis, especialmente tras la salida abrupta del ex CEO Carlos Tavares en diciembre.
Mientras tanto, Stellantis está buscando un nuevo CEO para liderar el conglomerado en medio de estos desafíos. La cancelación de la inversión en Maserati se suma a una serie de problemas para la compañía, que enfrenta una transición complicada hacia la electrificación y una caída en las ventas en varios mercados. Para Maserati, esta decisión podría significar un retraso significativo en su recuperación, dejando a la marca en una posición vulnerable mientras intenta encontrar su lugar en un sector automotriz cada vez más competitivo y enfocado en la sostenibilidad.








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