En estos días se llevó a cabo la presentación del Chevrolet Spark EUV, un vehículo que nada tiene que ver con los anteriores salvo el nombre. Un recurso muy utilizado por las marcas para facilitar la penetración en el mercado de un vehículo totalmente nuevo, ahí está Dodge Journey o Attitude, el mismo Chevrolet Tracker, que no conservan ningún rasgo del modelo original pero que apelan al mismo tipo de cliente, casi.
El Chevrolet Spark EUV es un pequeño SUV 100 % eléctrico de origen SAIC, en otros mercados como el chino, se le conoce como Baojun YEP Plus, incluso hay una variante de 3 puertas disponible. Esta alianza estratégica le ha permitido a General Motors ofrecer productos de volumen en mercados donde el ingreso es considerado bajo, como México.
Mecánicamente, utiliza un motor un eléctrico de 100 caballos de potencia y 132 libras pie de torque, aunque no son cifras impresionantes, al ser eléctrico el torque es inmediato y en ciudad te encontrarás con un manejo bastante más ágil que modelos de precio similar, como KIA Sonet, por ejemplo.
La batería es de 40 kWh y cuenta con sistema de refrigeración y aislamiento de batería, la autonomía EPA es de 281 y la carga puede ser de 110V o 220V. Además del manejo ágil, la suspensión es agradable, aunque sentí un balanceo de la carrocería muy marcado, resultado de una altura de más de 1.7m.




Tiene sistema de regeneración de energía, me resultó fácil adaptarse, esto ayuda a mejorar la autonomía y mantener la vida útil de los frenos.
La seguridad es completa, me gusta no solo que tiene 6 bolsas de aire, ABS y ESP, sino ADAS, siendo superior a su principal rival, BYD Dolphin Mini, quién no cuenta con sistemas avanzados a la conducción.
El diseño es poco menos que encantador, es normal que te recuerde a modelos como Ford Bronco Sport o Land Rover Defender y no porque esté a la altura, sino porque tiene muchos guiños de diseño a estos dos modelos, como el bi-color de la carrocería o las tapas en el tercer pilar que en China, se pueden cambiar por accesorios como una mini escalera.
Las luces LED son de buena iluminación y el detalle de los 4 LED de luz de día me parece que le da muy buena pinta. En donde va la parrilla vas a encontrar el puerto de carga, es un plástico negro brillante algo frágil, no abuses cada que lo vayas a abrir.
Por dentro sorprende en cuanto a la capacidad de hacerte sentir en un auto de mayor nivel, claro, hay plásticos rígidos pero muchos están forrados el piel sintética lo que suaviza el tacto. Me gusta además que se hayan arriesgado a traer un interior en color claro, aunque si tienes niños probablemente no te va a gustar tanto, afortunadamente también está disponible en color negro.




El equipo de Chevrolet Spark EUV es abundante, desde el cuadro de instrumentos digital a la pantalla de poco más de 10” con conectividad smartphone, desafortunadamente es por cable y este, no tiene tanta potencia como para cargar eficientemente un teléfono de gama alta, digamos que se enfoca en solo mantener la energía y si bien te va, ganas un poco más.
Me atrevería a decir que el espacio en Chevrolet Spark EUV es superior a cualquiera de sus rivales a gasolina en precio e incluso tal vez más que Dolphin Mini, al ser un vehículo 100 % eléctrico es relativamente sencillo maximizar el interior, si a eso sumas una forma cuadrada, quedas con mucho volumen por dentro, incluso para la cajuela.
Me gustó, el Chevrolet Spark EUV me parece un buen producto para quienes circulan principalmente en ciudad, el espacio, equipo y seguridad es competitivo y el precio, de $449,900 pesos es bastante asequible para quienes buscan un mini-SUV y quieren buena tecnología. Sí buscas hacer viajes frecuentes será mejor ir por uno a gasolina.











Deja un comentario